Lo que vemos a nuestro alrededor, y nos duele.
Lo que cada día al levantarnos, tal vez nos desanima.
Lo que nos parece imposible, nadando contra la corriente.
Lo que inculcamos a nuestros hijos, y nos parece en vano.
Lo que en nuestro diario correr! nos olvidamos.
Es algo muy simple, un ejercicio diario.
Cerrar nuestros ojos y escuchar a nuestro corazón!
Allí se anida la ESPERANZA! la FE! el AMOR!
no está en mí, distinguir, si son sentimientos, o actos de voluntad...que mas dá!
solo quisiera que en el futuro, las nuevas generaciones...al abrir la cápsula
escucharan a su corazón!!!
allí habita la esencia del ser humano...